martes 4 de marzo de 2008

PH

Mi vecina me atrapa entusiasmada entre la puerta de calle y la pared.
Me pregunta como es la vida allá.
Me pregunta el porque de mi regreso.
Me pregunta que voy a hacer ahora.
Hoy fue la primera vez que hablamos y me sigue cayendo mal.

7 comentarios:

cuti dijo...

parece que ud. a ella no

(es mucho pedir que saque las letritas?)

Manón dijo...

A veces las preguntas ejercen una violencia unusitada,

caer mal: el estatuto del ser vecino.

Margineta dijo...

No se como sucedio lo de las letritas pero ya se soluciono.No quise herirlo.
El tema es que yo a ella le caigo igual de mal, se nota.

Querida manon, ultimamente me hacen preguntas que me generan esta violencia demencial.¿Sere yo?

Manón dijo...

Es que nadie tiene derecho a hacerle una pregunta a alguien que no quiere/no tiene ganas de hacérsela a sí mismo. Y muchísimo menos si las respuestas no le sirven más que a su dueño.

A esas preguntas se les responde con otra pregunta: ¿a vos qué carajo te importa?

Y listo.

Criminal dijo...

Me gustaría un fondo que no sea negro, así puedo leer mejor.

Me hizo acordar que en la secundaria algunos compañeros me llamaban así:
http://www.joeydevilla.com/wordpress/wp-content/uploads/2006/07/le_marginal.jpg

Margineta dijo...

manon: espero que su consejo no me traiga problemas sociales, pues pienso ponerlo en marcha.

criminal:la foto es grandiosa, espero que haya estado orgulloso de llevar ese apodo.
No puedo cambiar, todos tenemos que pasar por el blog con fondo negro.

Angustiado dijo...

deberias hacer un esfuerzo